La misión cristiana en un contexto posmoderno

INTRODUCCIÓN

La obra misionera y evangelizadora de la iglesia nunca fue y tampoco será una tarea fácil. A lo largo de la historia la iglesia tuvo que atravesar por diferentes desafíos para llevar el mensaje del Evangelio a los que aún no habían recibido la buena noticia. Cuando estudiamos la historia de las misiones resulta fácil analizar los errores y aciertos de los que iniciaron la empresa misionera. Sin embargo, cuando queremos pensar en la misión cristiana en un contexto posmoderno, resulta complicado establecer que es correcto y que no lo es, puesto que estamos en pleno desarrollo de dicha época.

No existe consenso entre filósofos, antropólogos y sociólogos del origen, desarrollo y los alcances del posmodernismo. Y si en los campos más elevados del pensamiento humano aún no han sabido determinar la forma de encarar los desafíos de la posmodernidad, la Iglesia cristiana no es la excepción. Por esta razón las estrategias y métodos misioneros para una sociedad posmoderna aún están en constante cambio y reestructuración.

 En la presente investigación se abordará de manera breve, en primer lugar lo que se entiende por posmodernismo. Comprender algunas de las características de este campo misionero es fundamental si se quiere llegar con el mensaje de Jesús a sus “ciudadanos”. En segundo lugar se analizará como el posmodernismo ha permeado en la vida de la iglesia de tal manera que ha llegado a condicionar la tarea misionera entre otras. Y por último se plantearan algunas alternativas de trabajo a tener en cuenta si la iglesia quiere reaccionar a por lo menos algunas áreas de influencia en el mundo posmoderno.

El posmodernismo

La posmodernidad es un movimiento o corriente de pensamiento y estilo de vida que se diferencia de lo racional del modernismo. Mientras que la modernidad abogaba por el descubrimiento de la verdad por medio de la ciencia y la razón, lo posmoderno avanza más allá y afirma que la verdad y la vida misma se entienden por medio de las emociones, las intuiciones, el espíritu y también la comunidad. La razón no puede contener toda la verdad por lo que el posmodernismo se vale de los elementos sensoriales y extra sensoriales para dar una visión más amplia de la realidad. Una de las ideas básicas del posmodernismo es que cada persona tiene su propia versión de la realidad, lo que en otros términos se denomina relativismo. (Álvarez, Alvelo, 2019)

Características y rasgos de una persona posmoderna

  • Desconfianza frente a la razón y desencanto frente a los ideales no realizados de la modernidad.
  • Desaparición de dogmas y principios fijos, expresándose en gnosticismo, pluralidad de verdades y subjetivismo.
  • Abolición de los grandes relatos y fragmentación de las cosmovisiones.
  • Disolución del sentido de la historia.
  • Pluralidad ideológica y cultural.
  • Crisis de la ética: individualismo, narcisismo, hedonismo, flexibilidad de costumbres, permisividad y consensos sociales amplios.
  • Ateísmo práctico y fragmentación religiosa.

De esta manera es posible también establecer el estándar de una persona que tiene un  estilo de vida posmoderno. Estas tienen una visión propia de la vida y de lo que pasa a su alrededor. Prefiere pensar y auto convencerse de que la verdad es muy compleja y nunca será comprendida de manera total. Le da mucha importancia a los valores que le aporta el grupo social al cual pertenece y está en la constante búsqueda de una verdad personal que le satisfaga y le sirva. La apersona posmoderna quiere la tolerancia en cualquier campo de la sociedad, aunque esta sea obligada. Desean que le den respuestas y soluciones prácticas para que pueda vivir su vida personal. A pesar de que un individuo posmoderno rechaza toda forma de religiosidad institucionalizada, reconoce que le queda un escaso deseo de espiritualidad pero no del tipo institucionalizada. (Álvarez, Alvelo, 2019)

  • La espiritualidad postmoderna

La decadencia de la moral, el humanismo y la perdida de los valores religiosos son el marco para un nuevo concepto de espiritualidad en el posmodernismo. En este sentido una de las características esenciales de la religiosidad en tiempos posmodernos es el sincretismo y el mestizaje religioso. Por otro lado el surgimiento constante de nuevas formas de manifestar espiritualidad y de conectarse con lo trascendente parece no tener fin en el posmodernismo. Se puede apreciar un nuevo entusiasmo por las experiencias de tipo sobrenatural, y emotivo sensorial, por lo que se espera que las religiones le ofrezcan a la persona la oportunidad de salir de la realidad en la que se encuentran. Hay apertura hacia lo místico y a todo tipo de manifestación paranormal. (Álvarez, Alvelo, 2019)

La iglesia cristiana sigue desarrollando su llamado y su misión en este contexto. La iglesia también ha sido permeada en muchos ámbitos por la corriente de pensamiento posmoderna y también ha tenido y tiene que ajustar sus paradigmas de evangelización y misiones de acuerdo a las necesidades de un individuo posmoderno. El mensaje del evangelio choca de manera frontal con la idea posmoderna de que no hay verdad absoluta y este aspecto el más peligroso pero a la  vez al que más provecho se le puede sacar.

In Sik Hong define la espiritualidad postmoderna como subjetiva, emocional, tribal, ecuménica, sincretista e indiferente. La espiritualidad postmoderna entonces no es una que marca las pautas de vida a una persona sino que al revés, la persona determina su propia espiritualidad y la vive aislada de los que se oponen a la misma. (Hong, 2001, pág. 11)

El tipo de espiritualidad buscada por los postmodernos también se puede notar en las formas de culto de las iglesias cristianas. En este sentido el culto en la actualidad fácilmente se puede identificar que aquel ideal de participación comunitaria ha sido paulatinamente desplazado por un modelo postmoderno de adoración. Esta adoración introspectiva o individualista excluye a los laicos de sentirse parte de la liturgia. El excesivo verticalismo, combinado con cierto pensamiento empresarial capitalista, la secularización de lo sacramental y algunas formas de sincretismo, han causado que el culto en las iglesias evangélicas sea fragmentado en vez de una expresión comunitaria de adoración y edificación de los creyentes. (Palomino, 2011, págs. 73-84; Varela, 2002, págs. 127-136).

DESAFÍOS PARA LA IGLESIA

  • El postmodernismo condiciona la tarea misionera

El siglo XXI parece más religioso que el anterior. Esto se debe al fracaso del discurso moderno y de la Ilustración, pesimista y excesivamente centrado en lo racional. El problema ya no está en que la gente no crea sino en qué cree. En este sentido, la apertura hacia las cosas espirituales que se observa en el modernismo no significa apertura hacia el cristianismo, aunque representa una oportunidad para el mismo. Las diferentes deidades antiguas y las mitologías cobran un nuevo auge en este tiempo, la magia, el ocultismo y el aumento de las sectas satánicas. Amén de esto, la era postmoderna trajo consigo dilemas éticos de envergadura como la manipulación genética o los nuevos conceptos de familia. La multiculturalidad provocada por las migraciones masivas, los desplazamientos también son desafíos a tener en cuenta en la tarea misionera. Hoy existe una nueva categoría o campo misionero, que son los llamados refugiados. Estas personas provenientes de naciones que atraviesan conflictos armados o dictaduras se han convertido en especial foco de atención para las organizaciones misioneras en este último tiempo. (Álvarez, Alvelo, 2019) (Rodríguez Madariaga, 2010)

Se espera que la iglesia encare los desafíos del postmodernismo desarrollando el área intelectual, psicológico y espiritual, es decir que preparación para la misión postmoderna debe ser más abarcativa e integral. En este sentido, las oportunidades también se amplían para alcanzar con el evangelio, por ejemplo si las personas postmodernas le dan un gran valor al arte, la Biblia como obra literaria despierta un gran interés en ellas. Sin embargo, la iglesia nunca debe perder de vista que esta llamada a ser un pueblo de contraste. Solo cuando la iglesia tiene presente que además de adaptarse a los desafíos posmodernos sin perder la esencia de iglesia de Dios, entonces será un verdadero agente de transformación. (Álvarez, Alvelo, 2019)

La era posmoderna demanda un trabajo misionero y evangelismo de tipo relacional. Además, puesto que el posmodernismo ataca las verdades absolutas, es importante que los misioneros sigan enfatizando en la verdad del Evangelio, aunque esto sin duda traerá más confrontación. Otros aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de encarar la tarea misionera en contextos posmodernos son la de seguir siendo una alternativa contra el relativismo moral, ético y el hedonismo. La iglesia además debe vencer la excesiva institucionalización y burocracia que inmoviliza, porque estructuras rígidas que toman en cuenta las emociones y sentimientos de las personas poco o nada tendrán efectos en personas posmodernas. (Álvarez, Alvelo, 2019)

Métodos y estrategias

Teniendo en cuenta las características y el perfil de la sociedad posmoderna, y los principales desafíos a cubrir en el campo de la evangelización, a continuación se analizaran algunas propuestas de trabajo misionero.

La primera tarea de la misión es seguir buscando entender a las personas de este tiempo, las cuales experimentan cambios rápidos y significativos. Métodos y estrategias como las campañas evangelísticas que tanto éxito tenían en el pasado. Por esta razón la metodología racional, es decir, presentar el evangelio y explicarlo esperando una respuesta del oyente está dejando de tener buenos resultados en personas postmodernas. (Álvarez, Alvelo, 2019)

La filosofía postmoderna se enfoca en la comunidad en su entorno de costumbres y razones de donde cree que puede percibir la realidad. Por esta razón uno de los métodos misioneros mas efectivos que puede aplicar la iglesia es la de convertirse en un grupo que recibe y contiene a personas que están en esa búsqueda de pertenencia. (Álvarez, Alvelo, 2019)

Luis Viñas afirma que la misión cristiana enfrenta retos de tipo filosófico cuando busca encarar su trabajo en contextos posmodernos. En primer lugar, la misión debe pasar del reduccionismo que significa “ganar almas” al desafío de buscar un alcance integral de la persona. En segundo lugar, propone que la iglesia deje de lado los métodos importados de otros contextos o que funcionaron en determinado momento en otro lugar. En este sentido la iglesia tiene una primera responsabilidad de encarnarse en su propio contexto y de asumir la responsabilidad de contextualizar el evangelio a fin de alcanzar más personas de su lugar. Por último, hay que tener en cuenta que una de las cualidades de la nueva era es la demanda de resultados y un concepto de éxito que en ocasiones muy distante de los ideales cristianos. La iglesia misional no mide su éxito de acuerdo a los parámetros de este mundo sino que se ajusta a la voluntad de Dios manifestada en las Escrituras. (Viñas, 2009)

La iglesia no puede tampoco prescindir de los medios de comunicación masivos y las redes sociales. Estas representan tanto desafíos como oportunidades para la evangelización. En un contexto posmoderno hacer un uso sabio de los medios de comunicación es clave para alcanzar a personas. Así también, como ya se mencionó anteriormente, personas de un contexto posmoderno le dan un especial valor a la naturaleza y el medioambiente. En este sentido es importante que la iglesia asuma un papel protagónico no solo buscando empatizar con las premisas de ellos sino como una verdadera responsabilidad delegada por Dios, la mayordomía de los recursos naturales. (Rodríguez Madariaga, 2010)

En su libro “¿Una Iglesia posmoderna?”, In Sik Hong presenta una serie de postulados acerca de posibles puntos de referencia del trabajo misionero en la postmodernidad. Dichas propuestas nacen de un estudio de campo realizado por la IEC. La misma arrojo algunos puntos donde el postmodernismo ha vuelto especialmente sensible a la sociedad y lo que demanda de una religión para adherirse a ella. En primer lugar el eje de lo femenino, la iglesia especialmente en América Latina se ha convertido en un espacio de dignificación de la mujer y de oportunidades ministeriales. Segundo, el eje de la pluralidad reconoce la diversidad pero se enfoca de encontrar la unidad al servicio de Dios y de la comunidad. En tercer lugar, la postmodernidad lleva a pensar en la dimensión estética y emocional del trabajo misionero, en este sentido se reconoce que estas áreas forman parte de las necesidades a cubrir por la iglesia. Además, la sociedad postmoderna demanda que la misión cristiana, la iglesia se identifique con las luchas de los oprimidos de manera más activa y consciente. Estos son algunos de los puntos centrales que nacieron de la investigación de campo aunque la aplicación de cada uno no está exenta de limitaciones. (Hong, 2001, págs. 85-97)

CONCLUSIÓN

Hasta aquí, una cosa es clara en cuanto al postmodernismo, y es que es una era de constante cambio y búsqueda de nuevas verdades. Frente a esto está la Iglesia, con un claro mensaje, que no cambia ni cambiara a lo largo del tiempo: Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Un mensaje tan radical en este tiempo necesariamente traerá confrontación y luchas pero el desafío es poder contextualizarse sin perder la esencia de nuestro mensaje.

El posmodernismo no es un campo misionero que está limitado por un territorio geográfico, un idioma o una cultura. Es una filosofía que está en todo lugar, en todo idioma y en muchas culturas. Por esta razón la Iglesia debe seguir estudiando y analizando este contexto para probar algunas respuestas y así alcanzar a más y más personas.

BIBLIOGRAFÍA

Álvarez, Alvelo, M. (16 de 09 de 2019). www.movimientodelausanaespana.files.wordpress.com. Obtenido de https://movimientodelausanaespana.files.wordpress.com/2016/03/posmodernidad_un_reto_para_la_iglesia_y_la_mision_maximo_alvarez_alvelo_postmodern_alvarezes.pdf

Hong, I. S. (2001). ¿Una iglesia posmoderna? En busca de un modelo de iglesia y misión en la era posmoderna. Buenos Aires, Argentina: Kairós.

Viñas, L. (11 de 2009). www.logoi.org. Recuperado el 18 de 09 de 2019, de https://logoi.org/es/resource/la-iglesia-latinoamericana-frente-al-reto-de-la-posmodernidad/?___store=es

Palomino, M. Á. (2011). ¿Qué le pasó al culto en América Latina?: la adoración en las iglesias evangélicas. Lima, Perú: Puma.

Rodríguez Madariaga, O. A. (25 de 10 de 2010). elsalvadormisionero.org. Recuperado el 18 de 09 de 2019, de Obras Misionales Pontificias El Salvador: https://elsalvadormisionero.org/book/conami-comsali/conami-comsali-ponencia-desafios-de-la-mision-en-la-post-modernidad/

Varela, J. (2002). El culto cristiano: origen, evolución, actualidad. Barcelona, España: Clie.

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