¿Qué quiere decir ser pro-vida?

Una perspectiva teológica con hermenéutica latinoamericana.

Ante el advenimiento de cambios sociales de la década del 60 y 80, se empezó a debatir políticamente los nuevos paradigmas del nuevo mundo frente al fracaso de la era moderna. Claro, después de las dos guerras mundiales, se emprendió a construir políticas legales de Derechos Humanos. Entre los nuevos paradigmas se encontraba la despenalización del aborto, la diversidad sexual, la legalización de métodos anticonceptivos, entre otras cuestiones.

En los EE.UU hubo un caso histórico, conocido como el caso Roe contra Wade, donde dos abogadas que representaron a Roe presentaron una demanda alegando que provean a su representada la opción de abortar al feto que tenía en su vientre por ser producto de una violación. Después del prolongado proceso del caso, en 1973 el fallo fue favorable para Roe, aunque no abortó. Ante a esta apertura de medida legal, como reacción nace el movimiento ¨Pro Life¨, fue el más férreo opositor a toda la nueva politización de la interrupción del embarazo y las alternativas sexuales contrarias a las tradicionales.

Este debate aún no se ha superado, ya que la controversia está latente en Latinoamérica. La aparición de un feminismo extremista, con un discurso preparado en querer derrocar al sistema heteropatriarcal dominante y deconstruir los códigos hetereonormativos, ha producido una reacción antagónica, y es la del movimiento pro-vida, estos dicen defender la vida de todo ser potencialmente a nacer y también la familia tradicional, y el enemigo que ellos combaten es la ¨ideología de género¨.

Después de esta breve observación introductoria, quiero llevar al lector a dos aspectos importantes en cuestión de ser un militante activo pro-vida. Ambas observaciones están en carácter de opinión y reflexión ­mío­ del escritor de este blog.

La primera, existe una agenda en acción de despenalizar el aborto en los países de Latinoamérica, y el movimiento del pañuelo verde es el sector más visible que pelea por instalar el debate proponiendo que sea ley en cualquier nación-estado. Ellos arguyen ante los muchos embarazos productos de violaciones, y la muerte de muchas mujeres que abortan de forma clandestina, el cual es un problema social y sanitario, la alternativa más factible es la despenalización del aborto. Ante dicha propuesta, el sector pro-vida se opone de manera absoluta, arguyendo que toda vida es digna, no importando si fue producto de una violación o relación consensuada. En este caso las ONG son consideradas como independientes, organizadas en redes de ciudadanos libremente asociados, careciendo de autoridad estatal, y persiguen un bien común.

Sin embargo, movimiento pro-vida va más allá de ser un movimiento religioso a ser una organización civil, y para obtener y visibilizar su fuerza, buscan actores que los representen en los espacios públicos. Entre sus representantes están periodistas, conductores de televisión, políticos, docentes, activistas sociales entre otros.

El movimiento pro-vida en Paraguay ­y creo que en toda Latinoamérica­ propone valores contrarios al feminismo y la comunidad LGTBI+, ellos buscan garantizar la vida desde fecundación, y luchan por detener y no permitir la implementación de la educación sexual desde la perspectiva de una diversidad sexual. La primera es en el plano político sanitario, y la segunda en el plano de la educación. Aquí quiero señalar algunas cuestiones, y es que ellos buscan garantizar la vida y los buenos valores morales, pero son tibios en otras cuestiones importantes, por ejemplo, se han organizado marchas en contra de la despenalización del aborto, pero no han emitido ningún pronunciamiento en las bajas penas de los abusadores sexuales, no han realizado ninguna marcha contra la corrupción, entre otras cosas. También quiero manifestar mi malestar con los representantes mediáticos del movimiento, uno es el Sr. Nelson Valenzuela, quien se jacta de ser un paladín del sector pro-vida, pero se pasa dando insultos a las personas en su programa de televisión y radio, ¿eso es ser pro-vida?, su actitud misógina hacia algunas mujeres deja mucho que desear, también su compañero Julián Croco, quien tuvo denuncias en el pasado por violencia familiar ¿eso es ser pro-vida?, no puedo evitar mencionar al presidente Jair Bolsonaro, él expreso ser pro-vida pero está a favor de la legalización de portación de armas ¿eso es ser pro-vida? Ser anti aborto pero andar armado, o el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez, él dijo ser pro-vida, pero no actuó con firmeza ante los hechos de corrupción de personas cercanas a él. Los pro-vida son tibios en cuestiones que son transcendentales y en el siguiente párrafo argumentaré esta declaración.

La segunda, quiero hacer un poco de teología imitando la metodología de Jesús. Y quiero sustentar la reflexión con Mateo 5:21-26, Jesús aborda la quinta ley del decálogo, no matarás. Cita parte de la ley mosaica, pero extiende la responsabilidad, diciendo que aquel que se enoja con su hermano y lo llama imbécil, esa persona ya es culpable, sigue extiendo la responsabilidad, y continua con una exhortación a la reconciliación, expresa que si alguno tiene algún conflicto con su hermano es mejor que no ofrende hasta que haya arreglado su desacuerdo con la otra persona. Ser pro-vida en este contexto es ser un reconciliador, no es solamente no matar, sino también no insultar, no generar pleitos con el prójimo, y vivir en reconciliación con los demás. La metodología de Jesús, en hacer teología fue la citar la ley, pero extender la responsabilidad.

Como lo señale anteriormente, quiero aplicar la misma metodología de Jesús. Y es que ser pro-vida no solo tiene que ser no matar, sino también dejar vivir a los demás. No solo es estar contra el aborto, sino garantizar que cada niño que nazca triunfe en la vida. No es solo aparecer cuando alguna niña de doce años, abusada por algún tío o padrastro, y exigir al estado que no la obligue a abortar, sino también exigir al estado que los delitos de abuso sexual tengan condenas estrictas considerando el daño causado ambas personas, a la víctima ­niña abusada­ y el cigoto, embrión o feto. Ser pro-vida es estar a favor de la educación y el combate contra el analfabetismo, es asumir la responsabilidad de erradicar la desnutrición, es buscar la manera de proveer acceso a agua potable a los miles de personas que carecen de esta necesidad esencial en Latinoamérica. Ser pro-vida es exigir al gobierno que provea facilidad y calidad en el acceso a la educación terciaria, y que produzca salida laboral para los jóvenes. Estar a favor de la vida es participar en la lucha contra la pobreza, es respetar el hogar y la cultura de los pueblos originarios, es indignarse y actuar contra la corrupción en todas sus facetas. Ser un paladín de la vida es preocuparse por las personas privadas de su libertad, no desearles la muerte, sino proveerles alternativas para que reformen sus vidas. Ser defensor de la vida es buscar que los de la tercera edad vivan en condiciones calidad en sus últimos años de vida. Ser pro-vida es buscar la reconciliación de los matrimonios y evitar los divorcios, ser pro-vida es defender a las mujeres maltratadas por sus parejas y denunciarlos. Y la lista puede seguir. Amigo/a bloguero, si captaste el mensaje puedes añadir a la lista qué es ser pro-vida.

Seamos verdaderos defensores de la vida, erradicando la violencia, la traición, la envidia y el odio. Seamos defensores de la vida con coraje y valentía, amando al prójimo, siendo solidarios y empáticos. Afiancemos la defensa de la vida abandonado la tibieza espiritual y social. Actuemos con la misión de reconciliar, seamos pro-vida siendo como Jesús.

4 comentarios en “¿Qué quiere decir ser pro-vida?Añade los tuyos →

  1. Muy bueno el artículo de Jim Velazquez… me gustó que nos llevas a reflexionar a ser verdaderos pro vida.

    Consulta: ¿cómo la iglesia puede ser verdaderamente pro vida? Sino se mete demasiado en política, ni esta muy al tanto de los abusos e injusticia??

    1. Hola Ezequiel. Que grato recibir tu saludo.
      Para que la Iglesia sea Pro-vida creo que;
      1-Debe desarrollar y ejercitar una espiritualidad comunitaria. Actualmente la mayoría de las Iglesias se mueven en la dimensión de una espiritualidad individual (Intimidad con Dios y salvación personal). Eso no es mentira, pero tampoco toda la verdad. Se necesita enfocar hacia una espiritualidad que se mueva en el amor al prójimo, la defensa de los vulnerables y un liderazgo que aprenda a moverse al ritmo del más lento. Y por último que las congregaciones también enfaticen en la salvación como responsabilidad social.
      2-No creo que se pueda evadir totalmente la política. La pregunta es qué clase de política?
      La política que la iglesia debe ejercer es la de la solidaridad, de la misericordia y el servicio.
      Y eso no se encuentra en la política partidaria.
      Conclusión;
      Driver decía que la iglesia es una alternativa espiritual y social.

  2. En su carta sobre el llamado a la Santidad en el número 101 el papa Francisco nos hace ver que la defensa de la vida es integral e incluye diversas situaciones sociales que pareciera no importarles a quienes viven obsesionados con el aborto concentrado en el feto

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